Inicia campaña en defensa de la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano.
Escrito por Sin Maiz no hay paiz
Miércoles, 20 de Junio de 2007 19:03
SIN MAÍZ NO HAY PAÍS ¡Pon a México en tu boca!
CAMPAÑA NACIONAL EN DEFENSA DE LA SOBERANÍA ALIMENTARIA Y LA REACTIVACIÓN DEL CAMPO MEXICANO
CONVOCATORIA A TODOS Y TODAS
Considerando que
-A partir de 1982 se impuso en México un modelo de agricultura y alimentación basado en la privatización, la apertura comercial indiscriminada y la desregulación del sector agroalimentario. Con la contrareforma salinista del artículo 27 constitucional en 1992 se pretendió impulsar la privatización de las tierras ejidales y comunales e iniciar, de hecho, un nuevo proceso de “desamortización” de los territorios en manos campesinas e indias y un verdadero proceso de deportación de la población rural “excedente”, “sobrante”, “improductiva”.
Dicho modelo de dependencia alimentaria, monopolización del mercado agroalimentario y descampesinización compulsiva fue profundizado y elevado a rango de ley suprema de la nación y política de Estado con la aprobación y puesta en marcha del TLCAN en 1994.
-Después de más de 25 años de sufrir una verdadera guerra contra la economía campesina y la población rural, el campo no aguanta más.
-En el periodo del TLCAN se han perdido 2 millones de empleos agropecuarios. Cada año migran a los Estados Unidos 300 mil personas originarias del sector rural.
-La producción de alimentos se ha estancado y la dependencia alimentaria aumenta año con año, imponiéndose una lógica perversa, inhumana e irracional de exportar campesinos a los Estados Unidos e importar alimentos producidos en buena parte por dicha mano de obra, pagando por ellos más de 100 mil millones de pesos anuales en divisas.
-Los bosques y selvas están en proceso de exterminio por la indolencia gubernamental y la rapacidad de las empresas nacionales y extranjeras, cuando hemos probado que la única forma para su conservación y manejo sustentable es a partir de la organización y gestión comunitaria.
-Los territorios campesinos y sus enormes recursos (tierra, agua, playas, biodiversidad, recursos genéticos, bellezas escénicas, centros ceremoniales, riquezas culturales) están bajo asalto de las corporaciones trasnacionales y de los llamados megaproyectos.
-La inseguridad alimentaria en la que ha sido sumido el país es una realidad cotidiana y pronto será una verdadera pesadilla: la crisis de los precios de la tortilla y sus impactos negativos en la economía popular así lo comprueban. Y esto es nada más la punta del iceberg. El país se encuentra en una escalada imparable de precios de la canasta básica porqué siguen intocadas las causas que generaron la elevación de los precios de la tortilla. México se encuentra en la más completa vulnerabilidad e inseguridad no solamente en el ámbito alimentario sino también como nación soberana.
-Más de un tercio de la población padece desnutrición y anemia y en el sector rural, principalmente en la población indígena, esta proporción se eleva a más del 50 por ciento. El hambre es una realidad inaceptable en México a más un siglo de la revolución mexicana. El hambre no espera.
-El modelo neoliberal, las corporaciones trasnacionales, la oligarquía mexicana y la élite gobernante han roto el pacto histórico del Estado mexicano con el campesinado, con los trabajadores del campo, con la población rural, mismo que surgió a raíz de la revolución mexicana y de las recurrentes luchas campesinas posteriores.
-Hoy se requiere un nuevo pacto histórico del Estado mexicano con los campesinos, con los hombres y mujeres del campo, si es que queremos luchar por un proyecto alternativo de nación. En este sentido es necesario proponerse salvar al campo para salvar a México. Ningún país en el pasado ha podido avanzar hacia estadios superiores de desarrollo y democracia con un campo arrasado y en ruinas. Y ningún país podrá hacerlo tampoco en el futuro.
-El maíz, base de nuestra alimentación y riqueza cultural, está en grave riesgo: la apertura de las fronteras a maíz y frijol importados prevista por el TLC para el primero de enero del 2008, la pretensión de sembrar maíces transgénicos en México; la falta de control sobre los monopolios agroindustriales y el alza a la demanda de maíz en Estados Unidos para fabricar etanol amenazan la calidad, la cantidad y el precio de los maíces que nos llevamos a la boca y de todos los alimentos que dependen del maíz.
-Si no logramos conservar e impulsar la producción mexicana de maíces blancos, rojos y azules, base de la vida campesina e indígena y elemento indispensable de la cocina mexicana, nos veremos forzados a comer maíz transgénico amarillo, principalmente usado como alimento de animales, y tendremos que pagar por dicho alimentos básico, el precio que decidan los monopolios agroalimentarios transnacionales.
-La libertad para elegir la calidad, cantidad y precio de nuestros alimentos depende de nuestra capacidad para producirlos: sin una sana y justa producción nacional de maíz, México no podrá seguir existiendo como el país diverso y rico que amamos.
-El sueño neoliberal de un campo sin campesinos ni indios en México no es más que una pesadilla y vana ilusión. O hay México con campesinos y pueblos indios, o no hay México. Porque sin maíz no hay país.
-Las organizaciones campesinas e indígenas, ambientalistas, de derechos humanos, de consumidores, no gubernamentales, investigadores, científicos, artistas intelectuales y ciudadanos de a pié, hemos elevado nuestras voces para llamar a la sociedad civil a emprender la defensa de nuestro derecho a la alimentación, del derecho campesino e indígena a existir con sus culturas y formas de vida propias; a establecer políticas agrícolas que fomenten la producción nacional de la amplísima diversidad de maíces mexicanos. Hemos alertado sobre el riesgo real de la contaminación con transgénicos de nuestros maíces, así como el arrasamiento de la producción campesina con maíz importado de baja calidad y alto precio.
-No hemos sido escuchados.
-Esta es la hora en que la sociedad civil, todos los mexicanos, en cualquier parte del mundo, levantemos nuestras voces para defender al maíz, que es defender nuestra alimentación, nuestra soberanía y nuestras libertades.
Porque sin maíz no hay país, pon a México en tu boca
Llamamos a todos los mexicanos para que desde donde estén y con ingenio se expresen a favor de la protección del maíz mexicano, por la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano, apoyando estas:
Diez medidas urgentes:
Sacar al maíz y al frijol del TLCAN.- Instalar un mecanismo permanente de administración de las importaciones y exportaciones de maíz y frijol (y sus derivados y subproductos) por el Congreso de la Unión.
Prohibir la siembra de maíz transgénico en México.- Protección y mejoramiento del patrimonio genético de los maíces mexicanos, incentivo a la producción de maíces nativos y orgánica.
Aprobar el Derecho Constitucional a la Alimentación por la Cámara de Diputados y la Ley de Planeación para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria y Nutricional por la Cámara de Senadores.
Luchar contra los monopolios del sector agroalimentario: Evitar el acaparamiento y la especulación así como la publicidad engañosa de alimentos “chatarra”.
Promover que el maíz mexicano y las expresiones culturales que involucra se inscriban tan pronto como sea posible en la Lista de Patrimonio Oral e intangible de la Humanidad, por la UNESCO.
Control de precios de la canasta alimentaria básica, garantizar el abasto y crear una reserva estratégica de alimentos. Promover el consumo de alimentos campesinos, y el comercio justo.
Reconocer los derechos de los Pueblos originarios y proteger los territorios campesinos y sus recursos naturales estratégicos.
Apoyar que más productores de café accedan a los mercados internacionales de mayores precios.
Impulsar la conservación de los bosques y selvas mediante el manejo sustentable de los recursos naturales a través de la organización y gestión comunitaria.
Garantizar el principio de equidad de género en las políticas rurales, así como el reconocimiento pleno de los derechos humanos, ciudadanos y laborales de los jornaleros agrícolas y los trabajadores migrantes.
¿Cómo participar?
A partir del 25 de junio del 2007 y hasta el1º de enero del 2008llamamos a todos los mexicanos y mexicanas a:
Sembrar maíz en hogares, banquetas, camellones y parques públicos por todo el país.
Apoyar con su firma las diez medidas urgentes para defender al maíz y al campo mexicano, con el objetivo de reunir el apoyo de MILLONES de mexicanos y mexicanas.
Participar en la Jornada Nacional de Movilizaciones por la Defensa por Soberanía Alimentaria y la Reactivación del Campo Mexicano, y el Presupuesto Rural 2008 del 12 al 20 de octubre próximo, que incluye una Marcha Nacional Por la Salvación del Campo del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México, ferias campesinas, talleres, foros y conciertos.
Realizar actos educativos, de organización y acción de diverso tipo para denunciar los abusos de los monopolios agroalimentarios, y para promover la producción y el consumo nacional de alimentos sanos, orgánicos, sin transgénicos, sin productos chatarra, preferentemente de pequeños y medianos productores y agroindustriales, bajo el sello de Comercio Justo México.
Apoyar los esfuerzos de organizaciones campesinas e indígenas para que las demandas por justicia, salud y soberanía para México, sean escuchadas.
Convocamos a todos los mexicanos, hombres y mujeres del campo y de la ciudad para que nos hagamos uno en la histórica tarea de defender al maíz e impulsar un proyecto alternativo para el campo y para el país; un proyecto rural y nacional incluyente, justo, sustentable y solidario.
Salvemos el campo para salvar a México
Porque sin maíz no hay país, pongamos el maíz en boca de todos
Asiste al lanzamiento de esta campaña el próximo LUNES 25 DE JUNIO a las 10 de la mañana en el Museo de la Ciudad de México, ubicado en Avenida José María Pino Suárez No. 30, Centro Histórico (Metro Pino Suárez)
Atentamente,
Organizaciones Campesinas Nacionales: Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas (AMUCSS, ANEC, CNOC, CEPCO, FDCCH, MAÍZ, RED MOCAF, UNOFOC), Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), El Barzón – Alianza Nacional de Productores Agropecuarios y Pesqueros (ANPAP), Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP) Organizaciones Campesinas regionales: Frente de la Cordillera Norte – Mixteca (Oaxaca),Comisión Estatal Huertos Tecoxdico (Veracruz), Cactus (Oaxaca), Comercializadora “Venado Azul” (Oaxaca), Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra – Atenco, Organizaciones No Gubernamentales: Instituto Maya, Grupo de Estudios Ambientales (GEA), Oxfam Internacional, Guerreros Verdes AC.,Unión Nacional de Álvaro Obregón (UCAO) Personas: Armando Bartra, Cristina Barros, Marco Buenrostro, Blanca Rubio, Antonio Turrent, Adelita San Vicente, Luciano Concheiro Bórquez, Víctor Quintana S., Gabriela Rangel, Areli Carreón, Diego Delgado, Luciana Kaplan. Miguel Angel Schultz Dávila.
Mayores informes: Enrique Pérez (ANEC-CONOC) 044-55-16-44-67-08, prensanec@gmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/ Pablo Gómez (El Barzón) 044-55-59-39-04-68, pagoca54@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/ Carlos Ramos (CNPA) 045-4434108304, cnpa@michoacan.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/ Martín Velásquez (AMAP) 044-55-34-39-32-67 jmartin1904@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
El maíz ha sido por milenios el principal sustento de los mexicanos. Las tortillas preparadas con este grano considerado sagrado por su vital importancia en muchas comunidades de nuestro país, nos han acompañado a lo largo de la historia. Actualmente el ciclo agrícola gira alrededor del maíz y del lugar donde se cultiva que es la milpa. Desde hace centurias, año con año se renueva la unión entre el maíz y los hombres y mujeres de esta tierra. Si el maíz es nuestro alimento y por él existimos, nosotros a cambio desgranamos la mazorca y sembramos las semillas para que pueda crecer. A lo largo de nueve meses limpiamos la tierra y sembramos en los surcos chile, calabaza y frijol, entre otras muchas plantas comestibles, medicinales, de ornato y útiles como cercas, para formar terrazas o para elaborar diversas artesanías. La manera de ver el mundo de los pueblos originarios propició que en torno del maíz se llevaran a cabo diversas celebraciones religiosas. Los dioses vinculados con la lluvia, el sol, el viento, el fuego y los mantenimientos tenían fiestas especiales en las distintas culturas: raramuri, huasteca, cora, huichola, nahua, purépecha, maya, tzotzil, zapoteca, mixteca, y otras más que han poblado este territorio. Tienen celebraciones específicas la elección del lugar para la milpa que es un espacio sagrado, pues cada una de sus esquinas corresponde a los cuatro rumbos; la siembra por mayo que es otro momento especial, y antes de la siembra la petición para que el viento permita que lleguen las nubes cargadas de agua desde los cerros que además albergan los manantiales, y para que no caiga el granizo ni las heladas que destruyen. A medio ciclo, hacia fines de junio, se renueva la petición de las lluvias; vendrán luego los primeros elotes y finalmente la cosecha. A los antiguos dioses se superpusieron los santos católicos. Aunque varía en las distintas poblaciones, estados y regiones del país, suelen estar asociados con el ciclo agrícola, la santa Cruz, san Isidro Labrador, san Juan Bautista, la Virgen María, san Miguel Arcángel, y para agradecer la cosecha, los Fieles Difuntos, lo que conocemos como el día de Muertos, celebración en la que se ofrenda comida a los que ya no están con nosotros, pero que de algún modo hicieron posible que hubiera maíz. En muchos lugares los primeros elotes suelen cortarse a fines de septiembre y por ello se elije el día de san Miguel, que se celebra el 29 de ese mes, para hacer diversas ceremonias. En el centro de México suele recolectarse para ese momento la flor del pericón, una variedad del cempasúchil, también ceremonial; con ramos de esta flor amarilla, luminosa, se forma una cruz que protege las cuatro esquinas de la milpa, las casas, los lugares de trabajo y aun los vehículos en que se transporta la gente del campo. En la región centro-Montaña de Guerrero se dice que así ahuyentan al Mayantle, que es la hambruna, de manera tal que al colocar las cruces de pericón se espanta el hambre. San Miguel lucha contra el mal ese día; hombres y mujeres colaboran con él. Con su espada, identificada con el rayo y por tanto con la lluvia, protege a la milpa para que la cosecha llegue a buen término y tengamos alimento suficiente. Para que podamos disfrutar de las sabrosas tortillas, de los tacos, de las quesadillas, de las chalupas, enchiladas, chacales, bocoles, polkanes, tlaxcales, tamales de diversos tamaños, envolturas, rellenos y sabores, así como pinole, tesgüino, chicha, atoles y tantas preparaciones más.Nuestro maíz necesita hoy como nunca del trabajo de todos nosotros y de nuestra protección. Está en riesgo la autonomía de los campesinos que tienen que seguir siendo dueños de sus semillas para sustentarse. Están en riesgo las variedades de maíz que hacen posible las palomitas, el pozole, los atoles ceremoniales, las tortillas blancas, rosadas, azules, los ponteduros y otras delicadezas.No podemos permitir que el maíz, patrimonio de México y de la humanidad, herencia que nos dejaron los hombres y mujeres de Mesoamérica, se convierta en mercancía y quede en manos de empresas y funcionarios voraces que sólo creen en las ganancias económicas y atentan contra los alimentos básicos, domesticados gracias al trabajo de cientos de generaciones de hombres y mujeres del campo en todos los rumbos de la Tierra. Es hora de formar una comunidad amplia y combativa que con alegría y creatividad, y al mismo tiempo con fuerza y gran conciencia, se una para declarar el 29 de septiembre Día del Maíz, y a partir de ese momento, convertirse, junto con los campesinos y campesinas, en guardiana de los granos blancos, amarillos, negros, rojos que nos entregaron los dioses como alimento. Esta celebración tendría que traspasar nuestras fronteras para abarcar a todos los Pueblos de Maíz: Guatemala, Honduras, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela, Colombia; Todos los que compartimos la cultura del maíz tenemos que honrar a quienes hicieron posible nuestro alimento primordial y ser dignos herederos de nuestros abuelos. A un año de la celebración de los centenarios de nuestras más importantes luchas sociales, la celebración del 29 del mes nueve del año 2009 crea una oportunidad simbólica para unir en un abrazo, como dijera Eduardo Galeano, el ayer con el hoy, en la construcción del futuro.
¡Viva el Maíz!
La Campaña Nacional Sin maíz no hay país Convoca a celebrar
EL DÍA NACIONAL DEL MAÍZ,
cada 29 de septiembre, a partir de este 2009
¡Que nuestra celebración sea tan diversa como el país!
Imagina nuevas actividades, inventa acciones y compártelas.
Por favor registra tu celebración en la página web:
En el día que muchos de nuestros pueblos celebran el inicio de la cosecha de maíz y en vísperas de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y de la Revolución.
Hoy más que nunca, el reclamo de independencia, tierra y libertadvibran en nuestros corazones y estómagos. Convocamos a todo México a elevar ese sentimiento hacia las manos, porque ésta es la hora de actuar.
La verdadera independencia del país reside en la capacidad de alimentarnos sin depender de las importaciones de granos y otros alimentos básicos. Por eso hoy invitamos a conjuntar esfuerzos para defender lo que nuestros pueblos han creado, reproducido y defendido por siglos y a repetir
¡El maíz es nuestro!
Celebremos al maíz en todo el país. Este 29 de septiembre de 2009, organicemos actividades culturales, educativas, gastronómicas, rituales, comunitarias, familiares y sociales para garantizar una alimentación sana, suficiente y de acuerdo a nuestros gustos y tradiciones.
CONVOCAMOS:
A todos las mexicanas y los mexicanos a celebrar al maíz como corazón de la agricultura campesina, base de nuestra alimentación y símbolo del corazón de la Patria para que:
1. El campo mexicano siga vivo y proporcionándonos nuestros alimentos con Soberanía alimentaria en lugar de dependencia alimentaria.
2. Contemos con Políticas públicas de desarrollo rural sustentable y con un Estado responsable.
3. Se impulse la agricultura campesina revalorando las técnicas y prácticas sustentables y se reconozca sus aportaciones económicas, sociales, ambientales y culturales.
4. Se rechace la autorización de liberación de maíz transgénico en cualquiera de sus fases y se impida el control de la producción y comercialización del maíz por empresas trasnacionales.
5. Se prohíba el uso de alimentos para producir agrocombustibles.
6. Se eliminen los monopolios alimentarios y se prohíba la publicidad engañosa en los alimentos y bebidas.
7.Se eleve a rango constitucional el Derecho a la alimentación y se vigile su cumplimiento para todos las mexicanas y los mexicanos.
8. Se apruebe de manera urgente en el Senado, la Ley de Planeación para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria y Nutricional.
Maíz y libertad ¡Defendamos al campo y a los campesinos para tener alimentos suficientes y de calidad para todos los mexicanos! Si el gobierno no actúa, lo haremos nosotros. Sin maíz no hay país
Nuestro maíz peligra... ¡¡Actúa ahora para defenderlo!!
Estos días son aciagos para el maíz y los mexicanos. Autoridades del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) están a punto de aprobar 25 solicitudes de siembra experimental de maíz transgénico en el campo mexicano, hechas por Monsanto y otras corporaciones. Con esta autorización, el maíz nativo
corre el riesgo de contaminarse y perderse.
El responsable de tomar esa decisión es Enrique Sánchez, director del Senasica, a quien el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas delegó dicha tarea de autorizar o rechazar estos cultivos. Si Enrique Sánchez aprueba estas solicitudes, estará violando la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) y poniendo en riesgo nuestro patrimonio más importante.
La historia de los transgénicos en México ha estado plagada de procesos irregulares, ilegales y tramposos, implementados por Alberto Cárdenas y otros funcionarios para servir a las corporaciones transgénicas, como Monsanto. Hoy, este largo camino está a punto de entrar a una nueva
fase muy delicada, si permitimos que se siembre legamente maíz transgénico en la cuna de ese grano.
Por eso, te invitamos a que le escribas a Enrique Sánchez y a Alberto Cárdenas para exigirles que cumplan con su responsabilidad de
proteger el maíz y que si no lo hacen, mejor renuncien. Para sumarte
a esta demanda urgente,
El actor Miguel Rodarte ya se sumó y tiene un mensaje urgente para ti: